Lluvia y naranjas: ¿beneficio o perjuicio?
- La importancia del agua para el cultivo de naranjas
- Riesgos de la lluvia persistente
- El problema de la recolección tras lluvias intensas
- ¿Qué ocurre con las naranjas recolectadas en condiciones de humedad?
- Signos de alerta: la piel agrietada y la fruta acuosa
- Precauciones para proteger la cosecha de naranjas
La importancia del agua para el cultivo de naranjas
Sabemos que el agua es fundamental para la agricultura y, por lo tanto, la lluvia es vital para el cultivo de cítricos. Sin embargo, es común escuchar que las lluvias pueden dañar los campos. ¿Cómo afecta el agua a las naranjas? Si bien es cierto que el agua es esencial, su impacto depende del momento y la cantidad de precipitaciones. Una lluvia moderada y en el momento adecuado contribuye a aumentar el tamaño de las naranjas, lo que se conoce como el calibre.
Riesgos de la lluvia persistente
Cuando la lluvia es persistente, puede perjudicar las naranjas de varias maneras. La humedad excesiva favorece la aparición de hongos, debilitando tanto los árboles como los frutos. Los agricultores siempre esperan la lluvia con cautela, no solo por los daños que puede causar a la cosecha, sino también por las dificultades que plantea la recolección después de días de lluvia incesante.
El problema de la recolección tras lluvias intensas
Después de varios días de lluvia continua, las naranjas no pueden ser recolectadas de inmediato. Es necesario esperar a que la humedad desaparezca y tanto las naranjas como los árboles se sequen por completo. Si se recolectan antes de tiempo, podrían surgir problemas con el fruto. El riesgo es que, aunque visualmente parezcan buenas, el interior puede estar “acuoso”.
¿Qué ocurre con las naranjas recolectadas en condiciones de humedad?
El daño por exceso de humedad puede tardar varios días en manifestarse. Inicialmente, las naranjas y las mandarinas no muestran signos de problemas. Sin embargo, después de 3 o 4 días, la piel comienza a agrietarse y a mancharse, y la fruta empieza a pudrirse. Por este motivo, es crucial no recolectar ni enviar los cítricos si no están completamente secos, ya que al llegar a su destino, comenzarán a echarse a perder de forma repentina.
Signos de alerta: la piel agrietada y la fruta acuosa
- Piel agrietada: Indica una falta de sequedad y un posible desarrollo de hongos.
- Manchas en la piel: Otro indicativo de problemas relacionados con la humedad.
- Fruta acuosa: Refleja una absorción excesiva de agua que compromete la calidad interior.
Precauciones para proteger la cosecha de naranjas
Para evitar pérdidas en la cosecha de naranjas debido a la lluvia, es fundamental:
- Monitorear el clima: Estar atento a las predicciones meteorológicas para anticiparse a las lluvias.
- Asegurar un buen drenaje: Facilitar el escurrimiento del agua para evitar encharcamientos.
- Retrasar la recolección: Esperar a que los frutos estén completamente secos antes de proceder a la recolección.
- Almacenar correctamente: Una vez recolectadas, almacenar las naranjas en un lugar seco y ventilado.
